La mejor forma de recorrer la ciudad de Ámsterdam es a pie o en bicicleta. A continuación, te proponemos qué puedes visitar en 2 días.

Día 1

Comenzamos el día en la Estación Central, para desde ahí caminar hasta el Palacio Real, concebido como Ayuntamiento.

Seguimos hasta el canal Singel, donde podemos tomar un barco que recorre los canales de Ámsterdam y nos permite descubrir la ciudad desde el agua. En el nº 7 de la calle Singel, encontramos una casa con una fachada de poco más de un metro de ancho.

Después visitamos la Casa de Ana Frank, donde escribió su diario durante la Segunda Guerra Mundial. Es imprescindible reservar la entrada con bastantes días de antelación si quieres asegurarte la visita.

A escasos metros encontramos la Iglesia Westerkerk, que cuenta con una torre de 85 metros desde la que se ve toda la ciudad, y a la que se puede subir de abril a octubre. La iglesia posee un órgano maravilloso y un carrillón con 50 campanas.

Luego vamos a Begijnhof, uno de los hospicios más famosos de la ciudad, hogar de las Beguinas, mujeres religiosas que vivían en una comunidad cerrada en voto de castidad. De ahí, seguimos hasta el Mercado de Flores, a lo largo del canal Singel, abierto todos los días de la semana. Y después de disfrutar de las maravillosas flores, continuamos hasta el Museo Casa de Rembrandt, donde el artista vivió y trabajó desde 1639 hasta 1658.

A continuación, nos dirigimos hacia Oude Kerk, una de las iglesias más antiguas de la ciudad, situada en el Barrio Rojo, mundialmente famoso por sus “escaparates”. En él encontraremos el Museo de la Prostitución (en la calle Oudezijds Achterburgwal 60), la casa más antigua de la ciudad, en el número 90 de la calle Warmoesstraat y el callejón Trompettersteeg, con un metro de ancho.

Podemos finalizar nuestra visita en el número 22 de la calle Oude Hoogstraat, donde se encuentra la que se considera la casa más estrecha de la ciudad.

Día 2

Hoy te proponemos comenzar el día visitando Heineken Experience, la primera fábrica de cerveza Heineken que se construyó en la ciudad de Ámsterdam.

A escasos metros de esta experiencia cervecera encontrarás el Rijksmuseum, el Museo Nacional del país, con objetos de arte holandeses que van desde el año 1100 hasta nuestros días. Destacan “La ronda de la noche” de Rembrandt van Rijn, pinturas de Vermeer y Frans Hals, porcelanas de Delft y las casas de muñecas.

Después te proponemos disfrutar del Museo Van Gogh, que recoge la obra del pintor postimpresionista holandés del siglo XIX.

En ambos museos es recomendable que compres las entradas con antelación para evitar largas colas.

Una vez fuera, puedes caminar hasta Vondelpark, el parque más grande y famoso de la ciudad. Cuenta con varios cafés y un pabellón del siglo XIX que hoy alberga el restaurante Vondelpark3.

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